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Acacia Hills, un sueño real.

A 2000 metros de altura, en las proximidades del cráter del Ngorongoro, y mirador privilegiado del lago Eyasi, aparece la catedral del café: Acacia Hills.

En busca del café perfecto

El interior de la Basílica de San Pietro in Vincoli (Roma- Italia) alberga un Moisés esculpido por Miguel Ángel y que es figura central del sepulcro del papa Julio II.

Cuenta la leyenda que el artista, terminando de esculpir la obra y deslumbrado por su realismo, golpeó la rodilla derecha de la escultura y gritó: ¡Habla!

Esta obra del renacimiento fue lo que me hizo recordar cada uno de los cafés que tuve oportunidad de catar con ocasión de mi viaje a Tanzania en la finca de café Acacia Hills.

Mi viaje a Acacia Hills

En noviembre del 2022 conocí, lo que a mi juicio, es uno de los modelos productivos que reúne algunos de los valores del espíritu de la industria del café de especialidad:

Respeto por la gente y la naturaleza.

Sostenibilidad del negocio y entorno.

Honestidad empresarial.

Altísima calidad en el producto final.

Y donde existe una coherencia entre el proceso que conoces cuando vives en la finca y el que se refleja en la taza.

Acacia Hills es una empresa dirigida por León Christianakis, tanzano de origen griego (tercera generación de familia cafetera), cuyos cafetales localizamos  en el monte Oldeani en la región de Arusha, en el norte de Tanzania.

A 2000 metros de altitud, en las proximidades del cráter del Ngorongoro, aparece Acacia Hills

Esta zona es conocida por sus tierras altas volcánicas que la hacen especial para el cultivo del café.

De trato cercano y afable, León gestiona, con tino, una empresa que produce finos cafés y genera prosperidad a la comunidad a la que pertenece.

Pasear por los cafetales de Acacia Hills acompañado de León, es sumergirse en una taza de café y saborear pausadamente cada uno de los componentes que conforman la bebida.

Sus cafetales están dispuestos por lotes, separados por amplias calles y debidamente identificados según su variedad. 

Cultivos limpios, bien cuidados, con arbustos que mantienen la distancia suficiente para que circule el aire y encuentren su espacio para crecer y desarrollarse.

No cabe duda que aquí tienen claro que una buena taza de café comienza a partir de un buen manejo de la agricultura.

En la finca junto a las plantación conviven todas las áreas del proceso productivo, previas a la comercialización: el almácigo, el beneficio húmedo, el beneficio seco, las bodegas y el laboratorio de control de calidad.

Lo que dota a sus cafés la garantía de haber sido sometidos a exigentes controles de calidad.

Filbert Mumari da vida a los cafés.

Pero claro, si estoy hablando de control de calidad en Acacia Hills, tengo que referirme al equipo de laboratorio dirigido por Filbert Mumari.  

De porte elegante y figura estilizada, Filbert ostenta dos cualidades que valoro en un catador de café: sencillez y discreción.

Su sensibilidad para la cata del café otorga a  Filbert una posición central en el organigrama de operaciones de la empresa.

Su olfato dirige con firmeza el rumbo hacia ese horizonte de altísima calidad que marca Acacia Hills.

Filbert además de catar cafés, asesora sobre las prácticas a seguir en los procesos para mejorar la taza de los cafés.

Contar en el equipo con un perfil como el de Filbert, es un seguro estimable.

Acacia Hills: cafés con alma

León y Filbert tuvieron a bien presentarme una mesa de catación compuesta por diecinueve cafés producidos en Acacia Hills de las variedades; Kent, Pacamara, Geisha, SL28.

En la presentación de la sesión de cata, me llamó la atención la seguridad que mostraron en sus cafés

León hizo una brevísima alocución de los cafés y a continuación dejó paso al silencio y a mi apreciación.

En Acacia Hills su laboratorio dispone de todo el instrumental necesario para el análisis del café, además de facilitar unas condiciones propicias para su evaluación.

Mi encuentro con el primer café lo recuerdo como si estuviera ante lo sagrado. Al llegar al último café, me pregunté si era real lo que acababa de vivir.

Pues es difícil encontrar en un mismo panel de cata, uniformidad en la consistencia de los cafés

Cafés con carácter propio, bien definidos, limpios y amables.

Cafés que en Acacia Hills esculpen y a los que dotan de alma y raza.

En definitiva, recrean y dan forma a través del café, la belleza de la naturaleza.

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