Rosalba - Chiapas, México
Chiapas indígena, pureza ancestral
Chiapas en su máxima expresión: floral, dulce y cremoso. Solo o con leche, espresso, italiana o filtro, cada sorbo revela profundidad ancestral.
16€
Lo que vas a sentir

Flores blancas, miel tibia, caramelo fundido.

Chocolate sedoso, fruta jugosa, dulzor envolvente.

Cremosa y sedosa, acaricia el paladar suavemente.

Final largo, limpio, dulce, con eco floral.
Cada sorbo susurra secretos de la tierra indígena.
El alma detrás del tueste
Creemos en la calma, la constancia y el respeto por cada grano
Cada taza una pausa consciente
La comunidad que ya lo disfruta
Más que clientes, personas que encuentran en cada taza un momento de calma
Lo que te gustaría saber antes de probarlo
¿Cuánto tardaré en recibir el pedido de café?
¿Qué fecha de tueste tienen los cafés que estoy comprando?
No tengo molino ¿puedo pedir el café molido?
Si lo necesitas molido, indícanos en el desplegable el tipo de molido y te lo enviaremos molido de manera precisa para que tu cafetera haga la extracción más adecuada.
No tengo claro qué café es más adecuado para mí ¿a quién puedo preguntar?
¿Quieres más información?
Obten toda la información
Café Rosalba de Chiapas
Un origen profundo que se siente antes de entenderse
1. Cuando el café llegó a México
El café llegó a México en el siglo XVIII y encontró algo más que tierra fértil: encontró tiempo, silencio y cultura. Desde entonces, el país lo hizo suyo, integrándolo en la vida cotidiana, en el trabajo paciente del campo y en la transmisión del saber entre generaciones. Beber hoy un café como Rosalba es participar de esa historia viva, donde cada grano guarda memoria, paisaje y manos que lo han cuidado con respeto.
2. Chiapas: donde el café crece despacio
En Chiapas, el café no se fuerza: se acompaña. Las montañas, la niebla constante, los suelos volcánicos y la altitud crean un entorno donde el grano madura lentamente, desarrollando profundidad aromática y equilibrio natural. Regiones como Soconusco, La Frailesca y la Selva Lacandona albergan pequeñas comunidades indígenas que cultivan café bajo sombra, de forma manual, siguiendo ritmos heredados. Rosalba nace aquí, en un lugar donde el café no es un producto, sino una forma de relación con la tierra.
3. Typica y Borbón: elegancia y cuerpo en armonía
Rosalba se construye a partir de dos variedades históricas: Typica y Borbón. La Typica aporta limpieza, elegancia y una fragancia floral delicada. La Borbón suma dulzura, cremosidad y una base achocolatada envolvente. El resultado es un café completo y sereno, con notas de miel, caramelo y fruta madura, acidez media y una textura aterciopelada que permanece. Un perfil pensado para disfrutarse sin prisa, permitiendo que cada sorbo evolucione
4. Vive Rosalba más allá de la taza
Rosalba se puede beber, pero también se puede vivir. Con la experiencia “Degustación de café con los cinco sentidos”, el café se descubre desde el aroma hasta el retrogusto, aprendiendo a reconocer matices, texturas y emociones. Para quienes desean profundizar aún más, “Barista por un día” permite preparar el café con tus propias manos, entender la molienda, la extracción y el gesto preciso que transforma el grano en experiencia. Así, Rosalba deja de ser solo un café y se convierte en un recuerdo.
Por qué elegir Café Rosalba
Porque no todos los cafés cuentan algo.
Rosalba habla de origen, de tiempo y de cuidado.
Y cuando lo bebes, lo entiendes sin que nadie te lo explique.




