El café de las ánimas y otros recuerdos

El café de las ánimas y otros recuerdos

Me cuenta mi suegro que cuando él era pequeño, en la parte de atrás de la casa había dos palos de café, uno para el dueño de la finca y otro para las ánimas.

Mi suegro sí sabe a quién iba a parar el dinero que resultaba de vender la producción de uno de los palos. El destino de lo recaudado por el otro, era un misterio.
También me habla de su trabajo como recolector, y es que con tres años ya ayudaba a la familia en las tareas del campo.
Y mientras que hoy un caficultor tiene que recorrer varios árboles hasta llenar su capacho de cerezas de café, cuenta mi suegro que se encaramaba a un árbol y podía estar en el mismo todo un día llenando varios.
Cafetos de gran altura, bajo la sombra de los guamos, pajarito, maragogype, bourbon……
Luego llegó la tala de los árboles que daban sombra a los cafetos, nuevas variedades, el zoqueo, la roya, la broca….
Recuperar esas fragancias, aromas, sabores de su niñez que surgían del café se convierte en nuestro reto diario.
Nuestro próxima estación en esta tarea, es trabajar sobre aquellas variedades que encumbraron el café de Colombia a lo más alto.
Un café suave y expresivo, a la vez que intenso y difícil de olvidar.
Hoy, mientras camino por los senderos de los cafetales, me cruzo con mulas que cargadas de costales quizá carguen esas variedades que durante años busco.

O quizá sea el café de las ánimas.
Todas las mañanas mi suegro, se detiene en el tostador y le preparo su café de Colombia con leche. Algo ha cambiado en su forma de tomarlo. No le echa azúcar.
Yo callo y observo.
Sus ojos se cierran con cada sorbo, como si de repente se hiciera niño.
Se levanta y se despide.
Y nuestra búsqueda prosigue.

About the author

Este post tiene un comentario
  • ¡Hermoso relato! Ocurre con el cafetal como con nuestra dehesa. La tierra está para cultivarla con arte, no para sangrarla. Solo así produce alimentos de calidad. Ella también tiene alma. Seguid tratando el café como lo hacéis. Es un gusto tomar el vuestro día tras día. Ceremonia de reconciliación y renuevo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*